mak's blog

domingo, febrero 12, 2012

Im a loser baby

Soy un perdedor, pero en el sentido literal: pierdo cosas. Nunca se me acabo la tinta de un bic. Nunca use una goma de borrar hasta que dejara de existir. Incontables anotaciones negativas en el libro de clases por perder la baqueta del metalófono. Y por supuesto también perdí el metalófono. He perdido pantalones, calcetines y chaquetas. Cuadernos y libros. La cotona era tema recurrente. También perdí personas. Perdí a mi papá cuando tenía 13 años, quien a su vez perdió su lucha contra el cáncer. Perdí a mi abuela un poco antes de eso. Entre los sollozos de mi papá nunca llegue a enterarme por qué. Mi primera novia la perdí en menos de 2 días. Teníamos 8. Perdí a mi perro. Sólo lo encontré para volverlo a perder más tarde. Esta vez para siempre. Perdí a mi naná: se fue a un lugar mejor (no se murió, le pagaban más en otra casa). Una vez perdí a mi hermano en el metro. Lo encontré llegando a Pajaritos. Perdí la virginidad poco antes de perder la inocencia y justo después de perder la vergüenza. Perdí varias apuestas. Todas. Perdí toda mi colección de discos sin darme cuenta. Uno a uno. Perdi plata. No se que fue antes, si el huevo o la gallina, pero como todo lo perdía aprendí a no darle valor a nada. Desapego era la consigna. No me importó perder mi casa en el incendio. Y con ella mis libros. Mis fotos. Sí me daba vergüenza mi incapacidad de retener algo por un tiempo prolongado, sobre todo ante mi madre, asi que cuando perdi una de mis plantillas para corregir la pisada, nunca se lo conté. Segui usando la otra por años. Ahora tengo un pie derecho y el otro tiende a divagar. Varias veces perdí las llaves del auto. Incluso recuerdo haber perdido el auto. Tampoco me importó. “Debes perder una mosca para pescar una trucha” me dijo mi papá cuando fuimos a pescar. Perdí la mosca, la caña y la trucha. Ser rió. Extrañamente, quizás porque sabía que su tiempo era precioso, jamás perdió la paciencia. Tras su muerte perdí la fe; mi mamá, varios kilos. Algunas veces he perdido el apetito, otras el tiempo. Sorprendentemente hasta ahora no he perdido mi trabajo, pero es cuestión de tiempo.

Hasta que encontré a Ana y me perdí yo.

2 Comments:

  • Creo que tus perdidas son maravillosas porque te han ayudado a entender, el que para mi, es el mayor sentido de la vida...vivirla. Besos y Felicitaciones por cómo estás escribiendo!

    By Anonymous Pocha Biggs, at 12:05 p. m.  

  • Parece que tengo que aclarar q es un micro cuento de ficción. Mi papá esta vivito y coleando.

    By Blogger maks, at 9:20 p. m.  

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